No son mis labios los que te besan,
Es mi alma la que allí se expresa.
No son mis brazos los que te abrazan
Es mi amor que te calma el frío
No son mis manos las que te acarician,
Es mi querer el que llena aquel corazón vacío.
¿Cómo no extrañarte?
Si no te has ido y ya siento el llanto que
desahoga mis penas
¿Cómo no pensarte?
Si en mi minúscula mente construyo el mundo que
tanto imagino
¿Cómo no amarte?
Si en ti supe lo que es salvar mi alma del
olvido.
No te marches, mira que la noche es larga, y la
frialdad crece y crece
Mira que tú conoces mis debilidades solo tú mis
temores,
No te marches, no te alejes, solo pido que sola
no me dejes
Aunque la noche no me abrase, aunque el frío me
liquide
Si estás aquí conmigo mis penas desaparecen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario